“Y cuando comas…
Respira larga y profundamente
en todas tus comidas para que la energía del
aire bendiga tu alimento. Y
mastícalo bien
con los dientes, para que se vuelva agua y que la
energía del agua lo convierta dentro de tu cuerpo en sangre. Y
come lentamente, como si fuese
una meditación. Pues en verdad te digo que
el poder de lo bueno penetra
en ustedes si comen
de tal modo en su mesa. Mientras lo negativo convierte en ciénaga humeante
el cuerpo de
aquel a quien no descienden las energías del aire y del agua en sus comidas”.
Adaptación de dicho Esenio sobre el “Modo” de comer.