El estrés genera una necesidad de incorporar sustancias que suben la serotonina u otros neuromediadores, para obtener sensaciones compensatorias al mismo, y éstas sustancias suelen ser alimentos con alto contenido graso y de azúcar. Se genera aumento de cortisol, una hormona que propicia el acúmulo de grasa.  Realizar una alimentación con alto contenido energético, sal, grasas y azúcar aumenta el riesgo de sobrepeso, obesidad, HTA, dislipemias que a su vez pueden desencadenar ENT como las enfermedades cardiovasculares y diabetes